• Con el objetivo de desarrollar el hábito lector en las personas privadas de libertad, el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas en conjunto con el Programa BiblioRedes crean el año 2015 el Plan de Bibliotecas en Recintos Penitenciarios. La iniciativa busca aportar significativamente en los procesos de reinserción social y laboral que se trabajan en las cárceles, así como también a mejorar la calidad de vida al interior mismo de estos recintos.
  • Para lograr el objetivo, se gestiona para cada cárcel una biblioteca integral, donde cada elemento es diseñado o elegido de acuerdo al espacio y realidad de cada unidad penal, de esta manera la colección bibliográfica, el mobiliario y las suscripciones a periódicos, por ejemplo, son únicos en cada recinto. Cada biblioteca cuenta además con un Centro de Recursos Digitales, que consiste en un laboratorio de computación implementado con contenido offline múltiple, dispuesto para favorecer los procesos de Alfabetización Digital, así como también para apoyar con recursos digitales las actividades laborales, educativas y de entretención que existen en cada cárcel.
  • La Biblioteca Pública de la cárcel está dirigida no sólo a internos, sino también a gendarmes, profesores, profesionales de las áreas psicosociales, funcionarios en general e incluso a los familiares de todas estas personas que habitan o trabajan en cada recinto penal. Cada uno de estos grupos es beneficiario, y a la vez cumple un rol fundamental, directa o indirectamente, para conseguir el objetivo del proyecto.
  • En líneas generales el Plan se estructura a través de tres aristas:
  1. La implementación y el mantenimiento de la Biblioteca, incluyendo el Centro de Recursos Digitales.
  2. La capacitación inicial y continua del Encargado de la Biblioteca, usualmente un funcionario de Gendarmería.
  3. La dinamización de la Biblioteca y la colección bibliográfica, a través de diversos talleres de fomento lector, concursos literarios, estrategias de difusión internas y vinculación con agentes culturales externos.
  • Para asegurar el éxito de cada Biblioteca, se realiza un trabajo previo con los funcionarios de Gendarmería, el profesorado de las Escuelas Penitenciarias, los psicólogos, trabajadores sociales y también, si las condiciones de seguridad lo permiten, con los internos.
  • También antes de comenzar la implementación del Plan, en 2015, para definir la colección bibliográfica y otras aristas de la intervención, se realizaron varias entrevistas y focus group con personas que habían participado en experiencias relacionadas al fomento lector en recintos penitenciarios: talleristas, ex internos beneficiarios, profesionales de las áreas de intervención psicosocial de Gendarmería, profesores, bibliotecarios, etc.

DATOS DUROS

  • A la fecha, se han implementado 61 bibliotecas en recintos penitenciarios, abarcando todas las regiones del país. La meta es llegar a todas las cárceles de Chile.
  • A partir de 2017, se incorporan al Plan las bibliotecas en la Academia y en la Escuela de Gendarmería, donde se forman oficiales y suboficiales respectivamente. Estas bibliotecas, además de talleres de fomento lector, incluyen acciones de intervención en la malla curricular de los futuros gendarmes.
  • Además, se incorpora una biblioteca asociada a Bienestar de Gendarmería. Todo esto con la intención de asentar los servicios bibliotecarios en la institución, lo que también forma parte de los objetivos del Plan.
  • A la fecha hay más de 17.000 usuarios inscritos y se han realizado más de 67 mil préstamos de libros.